VIVIR JUNTOS

 

La boda es una parte del proceso, pero lo importante es la nueva vida que estás a punto de empezar y nuestra autora invitada vivió ese proceso intensamente, hoy te compartimos su experiencia y sus consejos por si estás pensando en mudarte con tu novio o la parte que nadie te dice de lo que viene después de la boda.

Por Ignaura Tejeda

Un día tomé la decisión: dejé la comodidad de la casa de mis viejos, me puse mis pantalones de adulta y decidí mudarme con mi novio de hacía 7 años.  Nadie pudo haberme preparado para lo que venía. Ninguna de mis muchas amigas casadas pudo haberme dicho qué esperar.  Debieron, pero no lo hicieron (Ya me las cobraré, ustedes saben quienes son).

No lean eso mal, la vida en pareja maravillosa. Han sido dos años de permanente luna de miel que no cambiaría por nada; de viajar y carretear con el hombre que amo, de no decidir qué cuadro va donde porque no terminamos de ponernos de acuerdo, de ver maratones de Grey’s Anatomy seguidos de maratones de cualquier cosa que tenga un súper héroe, de ver cómo armas una vida imperfecta e igual de extraordinaria con la persona que elegiste para compartir tu vida.

Sin embargo, hay algunas cosas que alguien debió haberme dicho, y que yo, amigas mías, sí les diré. Para que no digan que no se los advertí.

Mudarse juntos

Y no me refiero solamente a la parte sexy de esa oración.  Tienes todos estos años siendo ama y señora de tu cama, durmiendo como quieras, tirándote donde prefieras… y ahora hay alguien ahí con quien compartir el espacio. Créeme cuando te digo que esas primeras noches abrirás los ojos y hasta te espantarás.

2

Ese novio que no opinaba, ahora opina de cualquier cosa… y claro, está en su derecho, porque también es su casa. Si quieres colgar un cuadro, él tendrá un opinión. Cuando quieras pintar una pared, él tendrá una opinión. Cuando digas que no pondrás la TV en la habitación, a él le dará un ataque. Quizás seas bendecida con ese hombre que dice “haz lo que te guste”; si no, bienvenida al mundo de la eterna negociación.

3

Vas a aprender a cocinar ¡De todo! Antes de mudarme con mi novio hablaba con una amiga de lo poco que yo cocinaba y de cómo me las arreglaba con saber hacer arroz y pechuga de pollo a la plancha. Esa sabia amiga mía me dijo: “no te apures, ombe, que desde que te cases aprendes”. Pero es que será profeta mi amiga. No importa que tengas a una persona ayudándote con la casa todo el tiempo. Te verás cocinando cada día más y mejor. Y puede que hasta te enamores de la cocina.

4

 No le creas a quien te diga que cuando te mudes vas a dejar de comprar. Al contrario, comprarás tanto o más que antes, solo que ya no para tu closet. Siempre querrás algo nuevo para tu casa, siempre hay algo que agregar, una forma de hacerla más tuya. Ya no llegarás con 7 pares de zapatos; llegarás con 3 cuadros, dos lámpara y una mesa de centro que estaba irresistible.

6

 No hay más nada que agregar. El tiempo hablará. Luego me cuentas.

5

 Tu hogar será tu lugar. Pasar tiempo en casa tendrá un nuevo significado. Encontrarás un desconocido placer en pequeñas cosas que se vuelven únicas por que las compartes con quien ahora puedes llamar tu compañero de vida.

 

Ignaura escribe y trabaja en Social (1)